domingo, 20 de octubre de 2019


SIMÓN JOSÉ ANTONIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD BOLÍVAR PALACIOS PONTE Y BLANCO:


1- BIOGRAFÍA:

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios nació en Caracas el 24 de julio de 1783. Venezuela era entonces una Capitanía General del Reino de España. Descendiente de una familia de origen vasco que se hallaba establecida en el país desde fines del siglo XVI, y ocupaba una destacada posición económica y social,. Sus padres fueron el Coronel don Juan Vicente Bolívar y Ponte, y doña Concepción Palacios Blanco. Tenía tres hermanos mayores que él, María Antonia, Juana y Juan Vicente y hubo otra niña, María del Carmen, que murió al nacer. Antes de cumplir tres años, Simón perdió a su padre, fallecido el 19 enero de 1786. La educación de los niños corrió a cargo de la madre.  En su ciudad natal transcurrieron sus primeros años, con ocasionales viajes a las haciendas que la familia poseía en los Valles de Aragua. El 6 de julio de 1792, falleció doña María de la Concepción Palacios. María Antonia y Juana contrajeron matrimonio bien pronto, y los dos varones de la familia, Juan Vicente y Simón, siguieron viviendo con el abuelo materno, don Feliciano Palacios, tutor de ambos.  En  el año de 1793, simón recibe las primeras enseñanzas de sus parientes y del maestro Simón Rodríguez, en este mismo año muere su abuelo, Simón quedó al cuidado de su tío y tutor Carlos Palacios.  El 23 julio de 1795, cuando cumplía 12 años, huye del lado de su tío, para refugiarse en la casa de su hermana María Antonia y de su marido, por quienes sentía gran afinidad afectiva. A consecuencia de estos, Simón Bolívar fue sacado de allí a la fuerza el 5 de agosto y llevado a vivir interno en la casa y escuela de don Simón Rodríguez. El 14 de octubre de este año acepta regresar a la casa de su tutor y asistir a la escuela de su maestro, quien nació también en Caracas, y dirigía entonces la Escuela de primeras letras de la ciudad. Entre aquel genial pedagogo y reformador social, y el niño Simón Bolívar, se estableció pronto una corriente de mutua comprensión y simpatía, que duraría tanto como sus vidas. Rodríguez se marchó de Caracas en 1797. Antes y después de ser alumno suyo, tuvo Bolívar otros maestros en Caracas, entre los cuales se cita a Carrasco y a Vides, quienes le dieron lecciones de escritura y de aritmética, a fray Jesús Nazareno Zidardia, al Presbítero José Antonio Negrete, profesor de Historia y de Religión, y a Guillermo Pelgrón, preceptor de latinidad. Recibió también lecciones particulares de Historia y de Geografía que le dio don Andrés Bellos, quien atesoraba ya en su juventud el caudal de conocimientos que habría de conducirlo con el tiempo a ser el primer humanista de América.
La vocación de Bolívar era el ejercicio de las armas. El 14 de enero de 1797, ingresó como cadete en el Batallón de Milicias de Blancos de los Valles de Aragua, este servicio lo termina en diciembre de ese mismo año. Del cual había sido Coronel años atrás su propio padre. No tenía aún 14 años cumplidos cuando en julio del año 1798, fue ascendido a Subteniente, se anotaba en su hoja de servicios: Valor: conocido; aplicación: sobresaliente. El adiestramiento práctico en los deberes militares lo combinaba Bolívar con el aprendizaje teórico de materias consideradas entonces la base de la formación castrense: las matemáticas, el dibujo topográfico, la física, que aprendió en la Academia establecida en la propia casa de Bolívar por el sabio Capuchino fray Francisco de Andújar desde mediados de 1798, y donde asistían varios amigos de Simón.
El 19 de enero de 1799, viaja a Europa, haciendo escala en la Habana y México. En  mayo llega a España y se instala en junio en Madrid, en casa de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y la rectoría moral e intelectual del sabio Marqués de Ustáriz, se entregó con pasión al estudio. Recibió allí la educación propia de un gentil hombre que se destinaba al mundo y al ejercicio de las armas: amplió sus conocimientos de historia, de literatura clásica y moderna, y de matemáticas, inició el estudio del francés, y aprendió también la esgrima y el baile, haciendo en todo rápidos progresos. La frecuentación de tertulias y salones pulió su espíritu, enriqueció su idioma, y le dio mayor aplomo. En Madrid conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza, de quien se enamoró. A fines de 1800 pensaba en constituir un hogar, asegurarse descendencia, y regresar a su país, para atender al fomento de sus propiedades. Hubo un compás de espera: en la primavera de 1801 viajó a Bilbao, donde permaneció casi todo el resto del año. Hizo luego un breve recorrido por Francia que le condujo hasta París y Amiens. El 26 de mayo de 1802, estaba de nuevo en Madrid, donde contrajo matrimonio, con María Teresa. Los jóvenes esposos viajaron a Venezuela, pero poco duró la felicidad de Simón. María Teresa murió el 22 de  enero de 1803, víctima de la fiebre amarilla. El joven viudo regresó a Europa a fines de ese mismo año, pasó por Cádiz y Madrid, y se estableció en París desde la primavera de 1804. En Francia presencia grandes acontecimientos políticos, la coronación de Napoleón Bonaparte como emperador de los franceses. A demás, participa en una activa vida cultural y social, donde trata igualmente a sabios como Alejandro de Humboldt y Amado Bonpland, y asiste a las conferencias y a los cursos libres de estudios donde se divulgan los conocimientos y las teorías más recientes. En esta época de su vida se entrega con pasión a la lectura. Se ha encontrado de nuevo con Simón Rodríguez, cuyo saber y cuya experiencia hacen de él un extraordinario compañero de conversaciones, lecturas y viajes. Van juntos a Italia, y cruzan a pie la Saboya. En Roma, un día 15 de agosto de 1805, en el Monte Sacro, Bolívar jura en presencia de su maestro no dar descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta que haya logrado libertar al mundo Hispanoamericano de la tutela española. De nuevo se separan Bolívar y Rodríguez. El primero, poco más tarde, asciende al Vesubio en compañía del Barón de Humboldt y de otros científicos. Bolívar regresa a París, en donde se afilia a una logia masónica. A fines de 1806, conocedor de los intentos realizados por el Precursor Francisco de Miranda, en Venezuela, Bolívar considera que ha llegado el momento de volver a su patria. Se embarca en un buque neutral que toca en Charleston en enero de 1807; recorre una parte de los Estados Unidos, y regresa a Venezuela a mediados del mismo año.
Vive ahora como un joven aristócrata, atento al fomento de sus haciendas, y en 1808 sostiene un sonado pleito con Antonio Nicolás Briseño, por los linderos de una de ellas; pero piensa siempre en el porvenir del país. En las reuniones que él y su hermano Juan Vicente celebran con sus amigos en la quinta de recreo que poseen en Caracas a orillas del río Guaire, se habla de literatura, pero también se hacen planes para la Independencia de Venezuela. Durante 1808 y 1810, Bolivar participa en reuniones donde se analiza la situación política  y militar de Europa, sacudida por las guerras y revoluciones. Así mismo lo hace en conspiraciones para preparar la lucha por la libertad de nuestra patria. El 2 de junio de este año, es Comisionado por el gobierno del movimiento del 19 de abril de 1810, donde viaja a Inglaterra junto con Andrés Bello Y Luis López Méndez. Allí cumple la misión encomendada y también se entrevista con el exiliado Francisco de Miranda.  En diciembre regresa a Venezuela donde después de cumplir la misión diplomática el día 7 del mismo mes rinde un informe completo sobre la tarea cumplida.

2- LOS ACONTECIMIENTOS OCURRIDOS EN EUROPA ANTES DEL NACIMIENTO DE BOLIVAR:

La guerra anglo-española de 1779-1783, parte de guerra de independencia de los Estados Unidos, fue el conflicto entre España y Gran Bretaña, por la intervención Española a favor de los Estados Unidos. España, aliada con Francia, a través de los pactos de familia, vio la Revolución de las Trece Colonias como una oportunidad para debilitar al Imperio Británico, que le había causado pérdidas importantes durante la guerra de los siete años. España comenzó a participar en el conflicto a partir de 1776, con la financiación, junto con Francia. El recién nombrado secretario de Estado de Carlos III, el conde de Floridablanca, escribió en marzo de 1777, el destino de os intereses de las colonias nos importa mucho, y vamos a hacer por ellos todo lo que las circunstancias lo permitan. La ayuda Española se suministra a la Trece Colonias a través de cuatro rutas principales: desde los puertos Franceses con la financiación de Roderigue Hortalesz y Cía., a través  del puerto de Nueva Orleans y el rio Misisipi, desde la bodegas de la  Habana y desde el puerto de Bilbao, gracias a los Gardogui, familia vasca rica de la época.  En 1776 el general Charles Lee, envió a dos del Ejercito Continental (el ejercito de las Trece Colonias) y los funcionarios empezaron a solicitar los suministros desde el gobernador de Nueva Orleans Luis de Unzaga. Este preocupado por contrariar abiertamente a los británicos antes que los españoles se prepararan para la guerra, estuvo de acuerdo para ayudar a los rebeldes de las Trece Colonias en secreto. Unzaga autorizo el envió de la pólvora que necesitaban desesperadamente en una transacción negociada con Oliver Pollock, patriota (revolucionario) y financiero. Cuando Bernardo de Galvez, fue nombrado gobernador de Nueva Orleans en enero de 1777, continúo ampliando las operaciones de suministros. El patriota Benjamín Franklin, informo desde Paris, al Congreso Continental en marzo de 1777, que la corte española en silencio había concedido a los rebeldes el acceso directo, anteriormente restringido, a la Habana como nación más favorecida.
En julio de 1779, los preparativos para la guerra finalizaron. La causa británica parecía estar en un punto particularmente bajo. Los españoles se unieron a Francia en la guerra con el Tratado de Aranjuez. Los objetivos principales de España era, la recuperación de Gibraltar y Menorca de los ingleses, que los había poseído desde 1704; ocupación que se produjo, aprovechando la guerra de Sucesión al trono de España, en el fondo, una guerra que afecto a toda Europa. El sitio de Gibraltar, que duro desde el 16 de junio de 1779 al 7 de febrero de 1783, fue la primera acción española en la guerra.  

3-HISTÓRIA DE VENEZUELA Y EUROPA:

En Venezuela persiste la actividad colonizadora que había iniciado Alonso De Ojeda, en el año 1500. Se siguen creando nuevas ciudades, la provincia de Venezuela, pasa a depender del virreinato de Nueva Granada, mientras que judicialmente lo hacen de Santa Fe de Bogotá, capital de Colombia. En esta época la sociedad venezolana estaba dividida en varias clases: los gobernantes (que eran los españoles, los de la Península), los criollos (eran los hijos de padres españoles nacidos en Venezuela), los pardos o mestizos (hijos de padres de distinta etnia), los indios y los esclavos negros importados de África para compensar la pérdida de mano de obra aborigen. Con el impulso de la monarquía borbónica de España, Venezuela experimentó un auge cultural y económico. En 1728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana “con el fin de abastecer de cacao y cuero a la metrópoli y de combatir el contrabando”. La compañía llegó a monopolizar el comercio de los productos venezolanos con España; además aportó a la economía de Venezuela una visión empresarial moderna porque capitalizó la agricultura y porque construyó una flota para transportar sus productos a Europa. Pero la compañía intentó pagar menos a los cultivadores por sus productos lo cual ocasionó un malestar entre los colonos, produciéndose diversos enfrentamientos que traslucían los deseos de emancipación venezolana.

En este mismo siglo en Colombia se creó el Virreinato de Nueva Granada cuyo centro era Bogotá, el cual estaba compuesto por las actuales Repúblicas de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela. En este Virreinato se sucedieron una serie de reformas administrativas y económicas y se registró un importante crecimiento de la población y del comercio, tanto interno como con la metrópoli. Es en esta época cuando en Colombia comienza a cobrar importancia una clase social nueva, cuyo poder iba creciendo: los criollos.

Durante los últimos veinte años del siglo se potenció el desarrollo cultural de Bogotá con la creación de las escuelas de Minas, convirtiéndose así en una de las capitales culturales de América. Varias decenas de años antes, en 1723, se fundan la primera universidad de Caracas. Se crean en Venezuela distintas instituciones con carácter unificado y centralizador del territorio, lo que proporciona a dicho país una estructura administrativa e instituciones superiores con las que asumirá la función de nación independiente años después. En Caracas se establecen las grandes estructuras nacionales, allí cesa, por lo menos jurídicamente, la dispersión de las Provincias y el aislamiento de las ciudades y es allí donde comienza a haber una forma y un espíritu nacional. “Pero la ocupación francesa de la metrópoli y los errores de los altos cargos españoles” supusieron un mayor centralismo y nuevas cargas fiscales, lo cual motivó tensiones entre los leales al trono y los defensores de la independencia. Los deseos de emancipación que comienzan a florecer tanto en Colombia como en Venezuela a finales de siglo XVIII parten de los principios ideológicos de la Revolución Francesa que se comienzan a difundir entre los criollos, y también del ejemplo de la Independencia de los EEUU de Norteamérica y posteriormente de los hechos de la España en guerra de 1808.

        La Revolución Francesa: Se originó en 1789, con la reunión de los Estados Generales en Versalles por causa de una crisis de Estado debida a la mala situación de la hacienda pública, al aumento demográfico, las malas cosechas, la subida de precios, todo esto unido al descontento social ante el intento de la aristocracia de imponer sus privilegios. Además sobre estos hechos influyen también las ideas de la Ilustración, es decir, el ideal del bienestar social, el derecho a la libertad y a la igualdad entre los hombres. Los derechos del hombre son oficialmente reconocidos. Esta revolución comienza con la toma de la Bastilla por parte del Tercer Estado (compuesto por las clases populares y la burguesía) quien había declarado la Asamblea Nacional al negársele el derecho al voto individual pese a haber conseguido más representantes en los Estados Generales. La burguesía accede al poder político por la Constitución que se elaboró poco después, en 1791. Ésta usa la presión social de las clases populares para hacer la revolución en su propio beneficio.
En España se forman sociedades clandestinas inspiradas en el modelo francés, las cuales se proponen realizar la revolución en España. Uno de estos grupos formó una conspiración para establecer la república en España, pero esta tentativa fracasó al no disponer del apoyo suficiente. En 1797 se produce el primer intento de revolución en la Provincia venezolana conocido como la conspiración de Gual y España, apellidos de los cabecillas; pero la rapidez y eficacia de las autoridades españolas lograron abortar el movimiento. Lo más significativo de este suceso es que está a punto de triunfar una conspiración que proclamaría una república en Venezuela, república que sería igualitaria (todos los hombres iban a tener todos los derechos por igual, se iba a abolir la esclavitud), se iba a proclamar las instituciones más avanzadas, según el modelo ensayado en los Estados Unidos y en Francia, es decir, constituyó el primer movimiento que aglutinó a diversas clases sociales en torno a la idea de formar una República bajo principios igualitarios Todo esto es revelador pues marca un ideal y un objetivo superior a la lucha política.

En la lucha que estaba trazada en ese momento contra el régimen español hay dos corrientes diferenciables: una se propone simplemente la autonomía la cual consistía en cortar la vinculación con la Corona española y establecer un régimen independiente, pero continuando con las mismas instituciones, con la misma estructura social y económica; la otra, además de la autonomía, desea crear una república, es decir, crear un Estado nuevo, republicano, copiado de los modelos más avanzados de la filosofía política de la época: una república igualitaria, de plena libertad y fraternidad, en la que se realizaran los ideales que los racionalistas franceses de ese siglo habían proclamado, principalmente Rousseau y Montesquieu. Herederos del pensamiento de descartes, quien mostró la posibilidad de dominar la naturaleza por la ciencia. La razón sustituyó a la Fe, tanto en el campo económico, como en el político, el social y el moral. La Libertad fue reivindicada en todos sus aspectos, y el término de igualdad introducido por Rousseau, lo acercó más a la sensibilidad que reinaba en la América colonial española. Además la filosofía de éste proporcionaba los elementos que buscaban los jóvenes independentistas, ya que planteaba una solución racional.

En el año 1806 una pequeña flota con oficiales, la mayoría extranjeros, armas y los preparativos para iniciar una rebelión, se acerca a la costa de Venezuela. La comandaba Francisco De Miranda. Tras unos breves encuentros con fuerzas españolas con la bandera de Venezuela izada por primera vez, se retiran a las Antillas. Lo vuelven a intentar dos meses después sobre Coro, pero una vez más su tentativa no tiene acogida entre los patriotas, por lo que este intento de promover un levantamiento fracasa. Dos años después de este suceso, ocurre un acontecimiento en Europa que va a tener las repercusiones más importantes en la posibilidad de la independencia de Venezuela. En 1807, Godoy, ministro de Carlos IV, había firmado con Napoleón Bonaparte el “Tratado de Fontainebleau”, el cual permitía el paso a los franceses por España para ocupar Portugal. Pero las tropas francesas se instalaron en España y Napoleón, en su afán de expandir su imperio, consigue que tanto Carlos IV como su hijo, el futuro Fernando VII, abdiquen al trono Español y proclama como rey a su hermano José Bonaparte, lo cual produce, en 1808, el levantamiento de los españoles, en especial de las clases populares, en contra de los franceses. Se constituyen juntas espontáneamente en casi todo el país, coordinadas por la que luego sería la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, que asume un gobierno más o menos simbólico y sin estructura, que suplía la falta de poder ejecutivo y que pretendía establecer una contraposición a los franceses preparándose par la guerra, con la ayuda prestada por las tropas inglesas.

Ninguno de los dos “gobiernos” son legítimos, lo que produce confusión en las colonias españolas; momento que aprovechan los criollos, especialmente los de Caracas, para comenzar su autonomía, creándose también allí una Junta de Gobierno similar a las españolas, la cual, aunque defendía los derechos de Fernando VII como rey de España, en su interior se “luchaba” por la independencia absoluta y por hacer una revolución política basada en la creación de un Estado democrático y republicano. Tras varias batallas entre franceses y españoles, a finales de 1809, las tropas de Napoleón ocupaban la mayor parte de España. Simultáneamente, en las zonas ocupadas del interior, se puso en práctica el sistema de guerra de guerrillas, que la Junta se había visto obligada a legalizar y que tan eficaz mostró ser para combatir al enemigo.


El 2 de marzo de 1811 se reúne en Caracas el primer Congreso venezolano convocado por el gobierno de la Junta, y al que asisten representantes de distintas Provincias (Caracas, Barinas, Cumaná, Barcelona, Mérida, Trujillo y Margarita). El tema central es la creación de un nuevo orden de gobierno, pues todos tienen claro que no se volverá a depender de España. Es aquí donde surge la posibilidad de crear una República democrática, representativa, inspirada en los derechos del hombre (ideal político que sólo era realidad en los Estados Unidos). De este hecho surge la proclamación de la Independencia absoluta de Venezuela el día 5 de julio de ese año. En ese momento Venezuela asume su plena autonomía; es un Estado libre, independiente, igual a cualquier otro Estado del mundo, pero en esa República seguía viva la herencia española: sociedad colonial dividida en castas, con escasa comunicación entre ellas y por lo tanto des igualitaria, crecimiento aislado en pequeñas ciudades, escasa educación y en la que no existía ninguna experiencia de gobierno representativo. Para dar ese gran paso se proclama una Constitución (también inspirada en los principios más avanzados) la cual se caracteriza por establecer un gobierno muy débil, dar libertades absolutas a grupos que no la habían ejercido nunca, proclamar principios que la gente no conoce e interpreta con dificultad, etc. Todo esto va a crear elementos para una situación de anarquía, pues una vez que se proclama comienzan a ser visibles las oposiciones que tratan de derrocar a ese nuevo orden social y establecer el antiguo. 
























































































































































































































































3 comentarios:

  1. Libertad de los oprimidos, es inevitable recordar el hecho por el que lucho Nuestro Padre de la Patria.
    "La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo".

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